Ansiedad infantil

322B03D0-A03D-4A91-925F-A50A0F5667A1
Santo Domingo

Sin distinción de edad, nos exponemos a momentos que escapamos o evitamos por percibirlos como situaciones amenazantes o que podrían hacernos daño. Esta percepción nos hace responder de manera inmediata y con emociones como la angustia, el miedo, la ira y la ansiedad. Esta última que es algo natural que nos prepara para responder a estas situaciones potencialmente peligrosas y nos ayuda a salir de ellas de manera rápida y efectiva.

En la infancia es normal que niños y niñas se preocupen y tengan miedo a la oscuridad, a la escuela, a hacer amigos, entre otros. Lo que diferencia esta preocupación normal de un posible trastorno de ansiedad es cuando la intensidad de esta emoción interfiere en la capacidad de hacer las cosas que la mayoría de las personas de su edad puede hacer.

En un trastorno de ansiedad las preocupaciones tienden a ser excesivas, y suele estar relacionado con dificultades a nivel social y académico. Algunas de las señales que nos pueden indicar cuándo un niño o una niña tiene ansiedad son las siguientes: problemas para dormir, dolores de estómago, molestias físicas, apego excesivo a los cuidadores primarios, dificultades para concentrarse, inquietud, entre otros…

En 2014 la Organización Mundial de la Salud (OMS) demostró que la ansiedad ocupa el octavo lugar entre las principales causas de enfermedad y diversidad funcional (discapacidad). Además, tiende a estar asociada a la depresión, la cual ocupa el primer lugar en esta lista. La cantidad de casos en la infancia que presentan trastornos de ansiedad aumentan a medida que se vuelven mayores. Los referidos casos suelen estar asociados al 75% de los casos de adultos con ansiedad. No obstante, se estima que el 80% de los casos que presentan ansiedad infantil no reciben tratamiento. Si esta ansiedad no es tratada a tiempo se mantiene en la adolescencia relacionándose con una autoestima no sana, problemas académicos y consumo de sustancias.

Algunas recomendaciones para los padres y las madres de niños/as con ansiedad
ï Valide y escuche sus sentimientos, sea empático  y permítale la expresión de estos.

ï Ayude a su hijo o hija a tolerar la ansiedad, no trate de eliminársela.

ï No evite situaciones que le causen ansiedad a su hijo/a, de lo contrario estaría ayudando a que su ansiedad se mantenga o aumente.

ï No le prometa que lo que le causa ansiedad no va a suceder, en cambio, ofrezca confianza y coméntele que pase lo que tenga que pasar, superará la situación.

Sin importar el caso, es normal que como padres y madres, no estén preparados para manejar situaciones como estas, por lo que sería necesario buscar acompañamiento de un profesional experto en el área. Este profesional podrá brindarle herramientas no sólo a sus hijos/as, sino también a ustedes como padres para acompañar a sus hijos/as de la mejor manera en este proceso.